Por lo general, la mayoría de los robos de bicicletas eléctricas se producen cuando están estacionadas. Elegir un buen lugar para estacionar y hacerlo de forma segura es fundamental para evitar que roben los vehículos eléctricos. Aquí tienes algunas sugerencias.
1. Si no vas a usar la bicicleta eléctrica durante un tiempo y necesitas dejarla estacionada: no te compliques; es mejor guardarla en un garaje, un cobertizo para vehículos o un estacionamiento vigilado.
Al estacionarla, ponle todos los seguros posibles. Por ejemplo: bloquea la bicicleta, sujétala a otro elemento fijo y cierra el garaje, entre otras medidas. Usar varios seguros aumenta considerablemente el tiempo y la dificultad que supone cometer el robo. Además, cualquier movimiento o ruido puede hacer que el ladrón desista.
2. Si vas a dejar la bicicleta eléctrica estacionada por poco tiempo, elige un lugar visible para ti, para los transeúntes o para los negocios cercanos. Esto ejercerá cierta presión psicológica sobre los ladrones; los lugares apartados son los más propensos a sufrir robos. Antes de estacionar la bicicleta, comprueba si hay una cámara cerca y, de ser así, déjala dentro de su campo de visión.
En general, los sistemas de videovigilancia pueden conservar las imágenes grabadas durante al menos siete días. Ningún ladrón quiere que su rostro quede registrado. Si aun así te la roban, denuncia el caso a la policía e informa a los agentes de la ubicación de la cámara. Esto aportará pistas y pruebas para recuperar el vehículo robado.
